Construcción de la identidad de la universidad en el siglo 21

En la clase de hoy presentaron el libro de Clark Kerr, “Os Usos da Universidade – Universidade Em Questão”. Un texto interesante por los múltiples niveles de lectura que ofrece: historia de la educación superior desde la perspectiva del autor, protagonista de los cambios en la UC Berkley en los sesentas y setentas, el vínculo de la universidad con la comunidad (el concepto de multiversidad) y el ejercicio metacognitivo que ofrece a partir de conferencias en tiempos clave sobre los distintos modelos de universidad y la identidad de una universidad como “organización vivible”.

Me llevo “para la rumia”, (esa meditación profunda simiente de nuevos saberes) las palabras del Prof. Pedro Melo: ¿es posible pensar un modelo de universidad con “personalidad propia?

A vuela pluma, creo que si. El modelo de universidad (inglesa, francesa, alemana) es un punto de partida para pensar el rol de la universidad en el siglo 21. Pero esa universidad es hija de su tiempo. Pudo haber nacido con una fuerte impronta humanista (al estilo inglés propiciado por Newman) o profesionalista (inspirado en la napoleónica). Pero en este “aquí y ahora”, estos escenarios cambiaron. No sólo cambiaron las ideas. También las tecnologías hicieron lo suyo: la ubicuidad ya no se limita al aprendizaje, alcanza también a la gestión.

Solemos decir que la universidad produce conocimiento  avanzado (investigación), pero también forma personas altamente capacitadas para resolver problemas complejos (docencia) y asumir un fuerte compromiso para con la comunidad en la que está inserta (extensión). Las decisiones que van tomando las sucesivas gestiones van construyendo el futuro. Y como se puede construir, vale la pena planificar estratégicamente con mucho cuidado, pensando prospectivamente.

Esta idea no es nueva. Subyace en la Reforma Universitaria de Córdoba  es un hito crucial en la historia de la educación superior. Muchas de las banderas enarboladas en el Manifiesto fueron tomadas como propias en el Mayo Francés cincuenta años más tarde.  Y que hoy pueden (y deben) ser revisadas desde el contexto de cada universidad.

Para que esta revisión sea fecunda, es importante desarmar prejuicios. Y aprovechando que en el día de hoy el autodenominado “conjunto de instrumentos informales” Les Luthiers obtuvo el premio de la Fundación Princesa de Asturias, me permito compartir “Rhapsody in balls“, fragmento de su espectáculo “Lutherapia”, donde desde el humor se advierte la transición del prejuicio a la construcción de algo nuevo, respetando orígenes e identidades.

¿Seguimos pensando juntos?

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Accesibilidad y compromiso social de las instituciones educativas

Aprender haciendo es quizá la mejor forma de aprender. Y si ese “haciendo” ocurre en el contexto de la institución educativa, con un fuerte compromiso social para mejorar la calidad de vida de las personas, la calidad de ese aprendizaje es superior.

Es mucho y bueno lo que se está haciendo en las instituciones educativas argentinas. En la Escuela de Educación Secundaria Técnica N° 3 de Mar del Plata pude observar el prototipo de un semáforo adaptado para personas con visión o audición reducidas. El proyecto fue liderado por el Prof. Cristian García.

Los medios periodísticos también difundieron los resultados del Aprendizaje Basado en Problemas que realizan los estudiantes de la Universidad Nacional de Mar del Plata atendiendo casos propuestos por el Instituto Nacional de Rehabilitación del Sur para desarrollar diversas ayudas técnicas.

Y aquí comparto los resultados de un proyecto que considero particularmente de interés para mejorar la accesibilidad académica: el diseño de una impresora braille de bajo costo.

Cerca del cierre del ciclo lectivo, es una excelente oportunidad para revisar la propia práctica y la planificación de las asignaturas del próximo año en clave de accesibilidad. Empezar con pequeñas decisiones, del tipo ¿cómo puedo mejorar la accesibilidad en mi aula? ¿en qué formatos puedo ofrecer los materiales de estudio para quienes tienen comunicación, comprensión o movilidad reducidas? ¿quiénes están trabajando en estos temas y pueden colaborar con nuestra escuela?

Espero y deseo que en nuestros árboles navideños coloquemos por lo menos una de estas pequeñas decisiones para el 2017.

 

 

 

Accesibilidad y recursos educativos digitales: descubriendo otros formatos

Somos docentes comprometidos con la educación inclusiva y la accesibilidad. Manejamos las herramientas para crear recursos educativos digitales aunque nuestros conocimientos técnicos no son suficientes para validar el cumplimiento de las pautas de accesibilidad para recursos digitales. Sobre los recursos educativos accesibles hay mucho por aprender. Una forma de aprender es hacernos preguntas. Esta vez es sobre los formatos de los documentos que ponemos a disposición de nuestros alumnos.

Estamos preparando un material de lectura en soporte digital, ¿será imprimible o es estrictamente digital? ¿en qué dispositivos será leído? ¿incluye imágenes, tablas, gráficos o enlaces (al documento y fuera de él)? ¿tiene incrustado objetos multimedia, audio o videos? ¿requiere la instalación de un software específico para ser leído? ¿bajo qué licencia se encuentran los objetos que vamos a incorporar en nuestro material?

Otro recurso educativo que los docentes preparamos con frecuencia son los tutoriales. Y de nuevo, ¿será imprimible o estrictamente digital? ¿en qué dispositivo será leído? Si es video, ¿está subtitulado? ¿está sincronizado el texto con la imagen y el audio? ¿se escucha con claridad, sin ruidos ni interferencias? ¿la imagen es nítida y está enfocada en lo que queremos mostrar? ¿le servirá a un alumno con discapacidad visual? ¿y a otro con discapacidad auditiva?

En ambos casos, ¿por qué limitarse a un único modo de presentación y no aceptar complementarios. En el caso del material de lectura, archivos en formatos diferentes como *.doc, *.odt, *.pdf, *.epub ¿Nos animamos a preparar un audiolibro en MP3 o DAISY?

El docente creador de los materiales de estudio para sus alumnos debe considerar, además el diseño instruccional de su curso, aspectos técnicos y jurídicos.  Así que convido al que guste a buscar y hallar respuestas para alguna de estas cuestiones. La fundamentación nos ayudará a comprender mejor la complejidad del problema.

 

La convivencia también llega a los juegos en educación

Desde hace algunos pocos años, estamos hablando de ludificación o gamificación en la educación. Y un aspecto recurrente es la incorporación de los videojuegos en las aulas como recurso didáctico. Si el objetivo de incorporar las TIC en las aulas supone enriquecer las prácticas docentes sin renunciar a los éxitos analógicos, este criterio debería alcanzar a los juegos.

Mis colegas y amigas, Analía Diez y Marisa Conde, publicaron un par de fotos que me dejaron pensando. Analía compartió una experiencia de paseo con sus hijos y Marisa una reflexión acerca de la responsabilidad de los padres respecto de los videojuegos que apasionan a los adolescentes. Jugando a ser turista en mi ciudad, ayer me encontré con Arte en Juegos y tuvimos una maravillosa conversación recuperando la importancia del juego como creador de redes en la presencialidad sin menoscabo del valor de las redes virtuales.

Quizá la velocidad y el ansia de estar siempre en la cresta de la ola hayan corrido el el eje de discusión hacia qué videojuegos tienen potencial en la educación (quizá el ejemplo más remanido sea enseñar Física mediante Angry Birds). Y dejamos de lado lo esencial de incorporar el juego en la mediación pedagógica del siglo 21.

Los juegos de mesa tangibles reunen familia o amigos. Los conflictos se resuelven cara a cara, aprendiendo a descifrar el lenguaje corporal y gestual: una estimulante estrategia para educar las emociones.

Aprender a discernir qué estrategia nos permite lograr nuestros objetivos educativos es el desafío, ¿qué opinan?

Creatividad, problemas y Modelo IDEAL

De genio y de loco, todo el mundo tiene un poco, dicen en el pueblo. Y Serrat llamó a los niños “esos locos bajitos”. Esta nota que me acercó Marisa Conde me recordó esto y unas viejas notas acerca del Modelo IDEAL para la solución de problemas. 

En el libro de John Brandsford y Barry Stein, Solución IDEAL de problemas. Guía para mejor pensar, aprender y crear (publicado por Labor en 2003) se destaca el hecho de que todo cuanto nos rodea es solución a un problema. Desde las señalizaciones para el tráfico, las leyes y … los adminículos de nuestra vida diaria. Y una cita de Joseph Juran “Los problemas tienden a ser resueltos en el nivel en que ocurren por la gente que conoce más de ellos y tiene más urgencia en verlos resueltos” explicaría las elecciones de estos niños…

Este enfoque requiere de la creatividad. Como muchos de nuestros talentos, traemos una buena dosis “de fábrica”, y entrenarla para que se desarrolle en todo su potencial.

Los chicos traen esa creatividad fresca, miran al mundo con ojos sorprendidos, sus oídos atentos a descubrir nuevas voces y sonidos… pero algo va pasando y entramos en una suerte de letargo. ¿Recuerdan el encuentro del Principito y Saint-Exupèry?

¿Qué podemos hacer para despertar nosotros de ese letargo y alentar la creatividad de nuestros niños?

Y me queda picando, otra pelota: Si somos seres sociales, que necesitamos la mediación del otro para aprender y crecer, si insistimos con el valor de la familia para el desarrollo integral de nuestros niños, ¿por qué sería problema que los adultos colaboren en la creación de invenciones, más allá de las bases de un concurso?

Creatividad, problemas y Modelo IDEAL